A las puertas del misterio | At the gates of mystery

in Holos&Lotus2 months ago

portada.jpg



En el año 2007 tuve la oportunidad de ir a la Gran Sabana, al Sur de Venezuela, el espacio más imponente que han visto mis ojos.

La travesía la hice con mi esposa y mi hija y acompañado de mi hijo mayor y su esposa. Para aquel momento él tenía una camioneta rústica, ideal para andar por aquellos difíciles caminos.

Desde el mismo momento en que se comienza a entrar en la Sabana el paisaje es abrumador. Una gran inmensidad de terreno se abre hasta el infinito, pareciera que se estuviera en una gigantesca meseta, pero a medida que se adentra uno en ella se van descubriendo distintos tipos de formaciones: Tepuyes, hondonadas, saltos de agua…. Sí uno se entrega a la sensibilidad del lugar puede comenzar a experimentar cosas sorprendentes.

Una de las cosas que más me impresionó fue la potencia del silencio, hay zonas donde se pudiera decir que llega a ser absoluto y uno siente como si en cualquier momento va a entrar dentro de él, haciéndose uno con el Universo. Luego está el magnetismo, todo el ambiente está cargado de una gran fuerza que energiza cada fibra del cuerpo, quizá esto se deba a la riqueza mineral que subyace en sus entrañas; recordemos que esa zona del país está entre las más antiguas del planeta.

El paisaje de la Sabana puede cambiar mucho dependiendo de la época del año en que se visite, si es verano o invierno. Cada época tiene sus ventajas y desventajas.

Nosotros escogimos ir en el mes de agosto, en un año particularmente lluvioso. Creo que en cada uno de los diez días que estuvimos en la zona fuimos testigos de algún aguacero, casi siempre diluvios de corta duración.

Con tanta agua los caminos se vuelven mucho más complicados, se abren grietas de diferentes tamaños que en algunos sitios se convierten en grandes zanjas.

Aventurarse fuera de las vías principales puede convertirse en toda una odisea. Pero son esos torturadores caminos los que precisamente llevan al encuentro con la verdadera magia de la Sabana.

foto2-550.jpg

La exigencia de los recorridos superó a las capacidades de nuestro vehículo, por lo que sufrimos una avería. Mandar a buscar el repuesto y luego instalarlo se tardó unos cuatro días, así que para no quedarnos inmovilizados procedimos a contratar a un baquiano de la zona, un guía Pemón, con un machito Toyota acondicionado para llegar hasta el fin del mundo.

El nombre criollo de nuestro guía era Daniel, un nombre bíblico. Esos nombres no son raros en la zona debido a la influencia que han ejercido los misioneros capuchinos de la misión de Kanavayén. Por cuestiones prácticas los pemones usan dos nombres, uno para que lo entiendan los criollos, nosotros; otro que resulta impronunciable a cualquier oído nuestro.

Daniel resultó un hombre muy amable, profundamente integrado a su mundo y con mucho interés de que los criollos entendiéramos el gran valor de la Sabana. Con él hablé muchísimos ratos sobre su manera particular de entender la relación con la naturaleza, la que es completamente distinta a la nuestra. Daniel está convencido que la Sabana y él forman parte de una unidad creada por alguna entidad trascendente. Tiene muy claro que todo lo que dañe a la Sabana lo daña a él.

En el tercer día Daniel me preguntó si quería saber un poco más sobre las fuerzas que mueven su mundo. Me invitó a una zona donde se podían experimentar sensaciones inusuales, algo parecido a lo que llamaríamos sobrenatural. Me dijo que era un sitio con un nivel de sacralidad en el que podía estar yo, porque sus verdaderos santuarios espirituales estaban completamente vedados al criollo.

imagen3-550.jpg

Recorrimos unas tres horas en el jeep, lo aparcamos a la orilla del camino y caminamos hasta una pequeña colina, detrás de la que se abría una ruidosa cascada, con una altura como de unos quince metros. El rugido del agua era ensordecedor. Daniel me invitó a sentarme en un cojín que había cargado desde que nos bajamos. Me indicó que cerrara los ojos, que respirara lenta y profundamente y que bebiera un amargo líquido que había traído en una pequeña botella de vidrio.

Aquella bebida no era ningún licor, no dejaba ningún regusto a alcohol en la lengua, era una especie de té muy amargo que producía una sensación correosa en toda la cavidad bucal. Tomé unos cuantos sorbos hasta que la boca se me acostumbró. Daniel se mantuvo callado todo el tiempo…

El monótono ruido de la cascada fue desapareciendo, en su lugar se fue instalando un gran silencio, como si hubiesen pasado un Switch. El tiempo se disolvió y entré en una extraña dimensión; podía sentir la fuerza de la naturaleza. En ese momento me invadió una gran sensación de paz, seguro de que estaba resguardado de cualquier daño, nada malo me podía pasar… No sé cuánto tiempo duró aquella sensación infinita y total. Poco a poco fue llegando de nuevo a mis oídos el rugido de la cascada…

Daniel continuó en silencio, solo me miró. Aún sin palabras yo sabía que me estaba preguntando cómo me había ido. Lo miré y asentí. Una especie de acuerdo tácito se estableció entre los dos, donde yo comprendí que no debía indagar más con él sobre ese asunto, ni siquiera agradecer por llevarme a vivir la experiencia…

La Sabana me había regalado un poco de su magia, me había permitido contactar con esas fuerzas enigmáticas que movieron a los antiguos a celebrar la grandeza de La Pachamama…

asteriscos.png

Esta publicación la hago en el marco de la iniciativa convocada por los amigos de la comunidad de @Holos-Lotus, para celebrar el día de la Madre Tierra. Para darle continuidad a la iniciativa invito a la amiga @damarysvibra.

Gracias por tu tiempo.

cinti 800x20.jpg

TITULO INGLES.jpg

In 2007 I had the opportunity to go to the Gran Sabana, in the south of Venezuela, the most imposing space my eyes have ever seen.

I made the trip with my wife and daughter and accompanied by my eldest son and his wife. At that time he had a rustic truck, ideal for those difficult roads.

From the very moment you begin to enter the Savannah the landscape is overwhelming. A great immensity of land opens up to infinity, it seems as if you were in an immense plateau, but as you go deeper into it you discover different types of formations: Tepuyes, ravines, waterfalls, etc. .... If you surrender to the sensitivity of the place you can begin to experience surprising things.

One of the things that impressed me the most was the power of silence, there are areas where you could say that it becomes absolute and you feel as if at any moment you are going to enter into it, becoming one with the Universe. Then there is the magnetism, the whole environment is charged with a great force that energizes every fiber of the body, perhaps this is due to the mineral wealth that underlies its entrails; remember that this area of the country is among the oldest on the planet.

The landscape of the Sabana can change a lot depending on the time of year you visit, whether it is summer or winter. Each season has its advantages and disadvantages.

foto2-550.jpg

We chose to go in August, in a particularly rainy year. I think that in each of the ten days we were in the area we witnessed some downpour, almost always short-lived deluges.

With so much water the roads become much more complicated, cracks of different sizes open up and in some places become large ditches. Venturing off the main roads can become an odyssey. But it is precisely these torturous roads that lead to the encounter with the true magic of the Savannah.

The demands of the routes exceeded the capabilities of our vehicle, so we suffered a breakdown. It took about four days to send for the spare part and then install it, so in order not to remain immobilized, we hired a local Pemón guide, a Pemón guide, with a small Toyota, conditioned to go to the end of the world.

Our guide's Creole name was Daniel, a biblical name. Such names are not uncommon in the area due to the influence of the Capuchin missionaries of the Kanavayén mission. For practical reasons, the Pemon use two names, one for the Creoles, us, to understand; the other is unpronounceable to any of our ears.

Daniel turned out to be a very kind man, deeply integrated into his world and very interested in us Creoles understanding the great value of the Savannah. I talked with him many times about his particular way of understanding the relationship with nature, which is completely different from ours. Daniel is convinced that the Savannah and he are part of the of a unity created by some transcendent entity. He is very clear that anything that harms the Savannah harms him.

On the third day Daniel asked me if I wanted to know a little more about the forces that move his world. He invited me to an area where one could experience unusual sensations, something akin to what we would call supernatural. He told me it was a place with a level of sacredness that I could be in, because his true spiritual sanctuaries were completely off-limits to the Creole.

imagen3-550.jpg

We drove for about three hours in the jeep, parked it on the side of the road and walked up a small hill, behind which a noisy waterfall opened up, about fifty feet high. The roar of the water was deafening. Daniel invited me to sit on a cushion he had been carrying since we got off. He instructed me to close my eyes, to breathe slowly and deeply and to drink a bitter liquid he had brought in a small glass bottle.

That drink was not any liquor, it left no aftertaste of alcohol on the tongue, it was a kind of very bitter tea that produced a leathery sensation throughout the oral cavity. I took a few sips until my mouth got used to it. Daniel kept quiet the whole time...

The monotonous noise of the waterfall was disappearing, in its place a great silence was settling in, as if they had passed a Switch. Time dissolved and I entered a strange dimension; I could feel the force of nature. At that moment I was invaded by a great sense of peace, sure that I was protected from any harm, nothing bad could happen to me... I don't know how long that infinite and total sensation lasted. Little by little, the roar of the waterfall reached my ears again...

Daniel continued in silence, he just looked at me. Even without words I knew he was asking me how I was doing. I looked at him and nodded. A kind of unspoken agreement was established between the two of us, where I understood that I should not ask him any more about that matter, not even thank him for taking me to live that experience...

The Savannah had given me a bit of its magic, it had allowed me to contact those enigmatic forces that moved the ancients to celebrate the greatness of La Pachamama?

This publication is part of the initiative called by friends of the @Holos-Lotus community, to celebrate the day of Mother Earth. To give continuity to the initiative I invite the friend @damarysvibra.

Thanks for your time.

Translated with www.DeepL.com/Translator (free version)

separador verde.jpg

Todos tus comentarios son bienvenidos en este sitio. Los leeré con gusto y dedicación.

Hasta una próxima entrega. Gracias.


MARCA LIBRO POSTALdef-sombra-m.jpg

Las fotos, la edición digital y los Gifs son de mi autoría.


separador verde.jpg

banner delfin cumpleaños 4.png

separador verde.jpg

No te olvides de votar @cervantes como witness en esta página:

https:/wallet.hive.blog/~witnesses

Te invito a apoyar este proyecto como witness y a formar parte de esta gran comunidad uniéndote a su Discord en el siguiente enlace:

Discord de la comunidad Cervantes

separador verde.jpg

You can vote for @ocd-witness, with HiveSigner or on Hive Witnesses.

separador verde.jpg

banner ruta blockchain-800.png

Banner obsequio de los amigos de @rutablockchain

logo holos1.jpg


logo ser emprendedor.jpg

Comunidad Be Entrepreneur

separador verde.jpg





Sort:  

Un regalo que no muchos saben apreciar. Un hermoso recorrido con mucho aprendizaje para sus integrantes algunos lo toman y otros simmplemente atesoran el recuerdo de su presencia allí.

Excelente aporte que nos deja la sensación de la magia del lugar. Gratamente bendecido.

Un abrazote @irvinc

@irvinc una experiencia que puede resultar abrumadora pero que es infinitamente enriquecedora conectar con la madre tierra su fuerza y energía llena de gran fortaleza nuestro ser. Gracias por compartir tu experiencia. 😊

Saludos amigo esa una experiencia única estar en la gran sabana y disfrutar de la belleza natural de toda esa inmensidad natural, al final fue como una comunicación con la Pachamama.

Me encanto esta historia; desearía conocer la gran sabana; esa experiencia debio ser maravillosa; experimentar esa magia de la naturaleza. Saludos amigo @irvinc

@irvinc saludos amigo me encantó tu blog sobretodo, la experiencia del silencio en esa parte de la Gran Sabana, soy amante del silencio, eso trae a mi mente la paz y tranquilidad que me apasinan

Que emocionante eso que describes!! Yo también quiero una experiencia así, que gusto leerte y que curiosidad me has despertado!

Esas son el tipo de experiencias que se guardan por siempre.

Saludos☀️