A marriage story (Película): una película sobre el divorcio

in #cine2 years ago

Durante los primeros meses del año, realicé las reseñas de las películas nominadas a los premios de la Academia, concentrándome en las que aspiraban a las categorías principales; sin embargo, dado el volumen de películas que suelo ver, se me habían quedado algunas por reseñar y con esta publicación aspiro a retomar aquella idea y culminarla (me faltaría reseñar Parasite y The Two Popes)

A marriage story (Historia de un matrimonio) es un drama del año pasado protagonizado por Adam Driver y Scarlett Johansson que cuenta la historia de Charlie, un exitoso director de teatro neoyorquino hasta la médula (a pesar de no haber nacido en la gran manzana) y su mujer actriz, Nicole, nacida y criada en Los Ángeles, quién al casarse se fue a vivir a Nueva York con Charlie. Juntos llevan un matrimonio de una década y tienen un hijo de ocho años, pero a pesar del título de la película, más que la historia de una unión o de una boda, se muestra la historia de un divorcio, recordando grandes dramas como Kramer vs. Kramer o la excelente película iraní A separation. En ese sentido, la secuencia inicial es un gran éxito: vemos escenas de la vida de los protaganistas, mientras la voz en off de su pareja comienza a enumerar sus virtudes; es así como el director introduce la reunión en el despacho de un consejero de divorcios.

A partir de entonces comenzamos a ver cómo estas dos personas que se amaban (aún lo hacen) comienzan a encontrar diferencias mínimas, desencuentros, desacuerdos, o más bien a verbalizar y a llevar a la acción inconformidades que siempre habían estado latentes en su vida matrimonial, pero siempre buscando la mejor manera de no afectar el desarrollo de su pequeño hijo. Estando los tres juntos, las cosas son incómodas pero soportables; sin embargo, cuando están a solas, Charlie y Nicole estallan en reclamos, no se entienden y discuten, a veces ferozmente. Aunque en los recuerdos, parecían felices, la vida actual los aleja, emocional y físicamente, lo que se muestra de gran manera en estos fotogramas:

El guión es asombroso y está muy bien escrito, con un realismo angustiante la verdad, porque aunque en primera instancia habían conversado al respecto y habían dicho que no querían complicar las cosas con un juicio, abogados, etcétera, la batalla sube de nivel cuando Nicole contrata a Nora (Laura Dern) comenzando la demanda de divorcio de manera oficial y Charlie debe entonces contratar a un abogado para discutir los términos de la separación. Durante esta parte de la película podemos ver a los abogados debatiendo entre sí con ferocidad, mientras sus clientes callan, se avergüenzan un poco y sienten que las cosas se han salido de control.

Aunque de buenas a primeras pareciera ser que el divorcio es la alternativa que tiene Nicole para salvarse de la opresión pasiva de Charlie, la cinta también critica el funcionamiento del sistema en lo que se refiere a los divorcios, porque lo que se defiende en la corte, lo que prevalece, no siempre es la verdad, como si las instituciones y los engranajes del sistema forzaran a los ciudadanos a tener que ensuciarse las manos o a manipular cierta información. Es así como la película muestra que salir de un matrimonio difícil puede, a veces, ser incluso más difícil que la misma relación (y costoso). El núcleo del problema, como en la mayoría de ellos, fue la comunicación a lo largo de esos diez años juntos y la forma en que Nicole renunció a mucho de sí misma, sólo para estar con Charlie, porque lo amaba y porque le hacía sentirse viva. La diferencia de esencia entre los protagonistas puede verse en estos dos pósters referentes a LA y NYC (cabe acotar que ambas ciudades se encuentran en costas opuestas del país):


Muchos pueden pensar o sentir que la película busca retratar a Nicole como la víctima por varias cosas: es la mujer oprimida por el esposo, es una madre joven, se apoya en una abogada y es quien demuestra primero su insatisfacción con la vida que hasta hacía poco parecía ser tranquila, quizás no feliz, pero sí buena. Sin embargo, ella misma cuenta cómo durante años se calló muchas cosas, cedió, se dejó llevar por su esposo y por cosas que sentía y que no reconocía del todo, pero que con el tiempo llegó a entender, asumiendo su cuota de responsabilidad también.

A pesar de que prevalece el drama, el guión está bastante balanceado e incluye situaciones graciosas, que suben el tono emotivo, aunque sea brevemente. Driver y Johansson interpretan sus personajes de manera soberbia, igual que Laura Dern, quién se llevó la única estatuilla de las seis nominaciones de la cinta, como mejor actriz de reparto (situación que se repitió en los BAFTA y en los Golden Globe). Quizás no les suene mucho el nombre de Noah Baumbach, director de esta cinta, pero les cuento que escribió este guión después de su divorcio con la actriz Jennifer Jason Leigh y que dirigió también una película que tengo pendiente por reseñar y que me gustó mucho, Frances Ha, protagonizada por Greta Gerwig, su pareja desde 2011 y a quien seguramente habrán oído nombrar como la directora y guionista de Lady Bird y Little Women. Si acaso aún no han visto A marriage story, no duden incluirla en el tope de su lista de "para ver próximamente", no se arrepentirán.

Sort:  

Una de las mejores películas que cuenta cuál es el verdadero "felices para siempre" después de la boda.

Exactamente. Bastante realista en ese punto.

Gracias por tus reseñas tan completas. Tengo pendiente sentarme a ver muchas películas, por ahora el tiempo no me da. Pero recordaré esta reseña.

Un abrazo, bro. Siempre es grato leerte.

Si le gustan los dramas emotivos, le recomiendo esta. Es un buen ejemplo de cómo un buen guión hace una buena película sin necesidad de un gran presupuesto. Gracias por leerme. Saludos.